ZOLA La besé. Ella no miró más que el brillo de mis ojos, luego se apartó de mí. Me confesó que no me quería, que no quería a nadie y volví a callarla con un beso, una mezcla entre sentimiento y pasión desbordó en mi interior hasta hacerse visible en mi pantalón, la pegué a mí, ella no se opuso, me mordió el labio inferior y dejó en mi boca un suspiro, un jadeo. Me apartó, me dio una bofetada, y desapareció. No entendí hasta ese momento lo que había ocurrido, tardé en comprender que me había enamorado perdidamente de mi creación, llegar al punto de fantasear con un personaje que uno ha creado… wow, debo estar volviéndome loco, pero uno lo siente tan real, siento que lo viví, sentí cómo sus dientes dejaron rojos mis labios… Zola, hermosa Zola. Aún no voy ni en el cuarto capítulo de mi opera prima, el cual me llevará a un fantástico y fantasioso éxito, sin embargo, me siento tan arraigado, tan embelesado con la personaje principal, Zola. Qu...