El perseguidor - Leo Francisco Zendal
EL PERSEGUIDOR De momento, a mis diecisiete años cumplidos, soy el nuevo jardinero. Desde que Emilio, el hortelano, un viejo amigo de la familia, se marchó a la ciudad en busca de su salud perdida, soy quien está al frente de los cuidados del campus, de los parterres, viveros y huertos del antiguo colegio estatal. En casa siguen pensando que soy demasiado joven para asumir tal responsabilidad. No les oigo gran cosa; siento que lo hago bastante bien y la confianza me ha dado su mano.